
De aquí y hasta el final de la temporada Onésimo tiene al frente del Real Murcia una larga guerra por disputar, pero la primera batalla ya la ha ganado. La mentalidad del vestuario ha cambiado. Los futbolistas creen en el proyecto y tras la victoria en Miranda de Ebro no hay más objetivo que ganar los puntos en casa, pase lo que pase y cueste lo que cueste.
Los jugadores reconocen que el equipo está más unido que nunca y que hacen un trabajo colectivo por y para los objetivos del club, mientras que Onésimo, dos jornadas atrás, con el horizonte aún muy negro, ya aseguró que el Murcia ganaría tres partidos seguidos.
En el Murcia el cambio está más en la cabeza que en la clasificación. El descenso sigue a solo dos puntos, lo que no invita ni a la alegría ni a la satisfacción, pero ya nadie piensa en la cola de la tabla porque los futbolistas se creen capaces de metas más altas.
Alcanzarlas es aún un sueño. Pero la oportunidad está en bandeja. Ahora hay que aprovecharla. El paso más complicado, ganar fuera de casa, ya se dio hace una jornada. Ahora hay que volver a ganar contra el Numancia y dentro de una semana al Xerez, otra vez en casa.
Para conseguirlo, el Murcia cuenta con Matilla, su futbolista de referencia. Una garantía en el juego de ataque y también en la portería rival. No es un goleador, pero se ha convertido en el máximo realizador esta temporada.
También puede jugar Emilio, otro jugador que si está bien aporta un plus de calidad. Acortó los plazos para superar la lesión muscular, ha entrenado al cien por cien y Onésimo lo ha convocado para aprovecharlo ahora que más lo necesita. Por contra, el técnico no podrá sacar ni a Nafti, que se lesionó en el partido contra el Mirandés, ni a Toribio, que cumple ciclo de cartulinas amarillas.
Da igual quien juegue. El mensaje está claro dentro y fuera del vestuario. Onésimo se ha cansado de repetirlo: «Debemos hacer de Nueva Condomina un campo del que salgan muy pocos puntos. Si nosotros estamos a un 80% en lo físico, lo táctico, lo técnico y lo anímico, somos un equipo muy difícil de superar».
El primer objetivo pasa por no cometer los errores ridículos de otros partidos. Regalar puntos por fallos en defensa o no salir al cien por cien y recibir goles antes de los primeros cinco minutos: «Si regalas, en Segunda División estás condenado», advierte el entrenador grana.
Una de las principales novedades en la alineación estará en el centro del campo y en la vuelta de José Luis Acciari, un jugador de club cien por cien. A pesar de que no está jugando muchos minutos su actitud siempre es intachable: «Quiero al Murcia y le ayudo jugando, en el banquillo o en la grada». Esta semana toca el césped. La pasada sustituyó a Nafti tras su lesión y el argentino cumplió de sobra a pesar de la falta de ritmo y de minutos.
Por su parte, el Numancia viaja con novedades de última hora, ya que de la convocatoria se ha caído el delantero Juanjo, al sufrir un tirón muscular. Si el entrenador Pablo Machín, según ha reconocido en la rueda de prensa, tenía dudas sobre el jugador que actuaría en el eje del ataque, ahora parece que la opción es Natalio.
Quien estará con toda seguridad será Nagore en el centro del campo, aunque Machín no ha querido desvelar quien será su acompañante (Antonio Tomás, Sunny o Gorka Larrea) en el eje de la medular y si Bedoya jugará en la media punta.
Machín ha definido el Murcia como un equipo con jugadores para hacer fútbol combinativo y ha augurado que les apretará en la salida de balón. No obstante, ha resaltado que el Numancia tendrá opciones para sumar los tres puntos, «que es nuestra única intención, pero tenemos que demostrar que somos mejores».



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