
La situación del vestuario grana comienza a ser preocupante. No es la primera vez que los jugadores salen por la noche y una vez que lleguen las sanciones económicas la fractura en la plantilla y la implicación de algunos jugadores (muchos de ellos están cedidos y volverán a sus equipos de origen en junio) puede comenzar a no ser tan completa como el club necesita.
En estos momentos la figura del entrenador es determinante. Pero a día de hoy la posición de Gustavo Siviero ha pasado desapercibida y tras el primer toque de atención a los jugadores que salieron hace quince días, se ha demostrado que su control del vestuario no es todo lo completo que cabe esperar.
El entrenador no tiene experiencia en este tipo de situaciones, pero tendrá que aprender rápido y contribuir desde su parcela a que el equipo vuelva a mantener una disciplina y acate unas mínimas normas de conducta ahora que los resultados no acompañan y que los objetivos comienzan a estar más alejados de lo que se esperaba a estar alturas.



Canal Grana