
El Real Murcia necesita mejorar. Pero no en fútbol, en juego o en ataque. De esos atributos anda sobrado cuando los futbolistas han querido demostrarlo. El Real Murcia de Gustavo Siviero necesita más concentración, más tensión y más trabajo. Sobre todo en los primeros minutos de los partidos. Hace ya dos jornadas que aparece medio dormido en sus encuentros oficiales y cuando el balón llega al círculo central y se pone en juego todo son ventajas para el rival.
Así sucedió en el Nuevo Colombino contra el Recreativo de Huelva y volvió a pasar en la Nueva Condomina contra el Mirandés. Superada la primera ensoñación, tras treinta o cuarenta minutos de juego, el equipo grana despierta, hace acto de presencia y saca su mejor fútbol para poner al rival contra las cuerdas. En el Colombino no le sirvió de nada porque terminó perdiendo, a pesar de marcar dos goles, y en su campo arrancó un punto con otros dos goles. Si hubiera durado el partido varios minutos más, posiblemente se hubiera llevado la victoria.
Ya ha regalado dos primeras partes y cuatro puntos. Más desventajas no se puede permitir. El examen hoy en Soria es jugar como lo ha hecho ya en varios momentos desde que comenzó la Liga y mejorar la concentración cuando el árbitro pita el inicio del partido. Si la plantilla de Siviero es capaz de mantener una regularidad en el juego, tiene mucho ganado.
Más aún ahora que la mayoría de los futbolistas de la primera plantilla están disponibles. Solo el delantero Kike y el central Mauro se han quedado en casa. Esta semana se unen a la lista de convocados el capitán Óscar Sánchez, tras cumplir su partido de sanción, y Catalá. El defensa puede ser el hombre de la semana. Es el único jugador de la primera plantilla que aún no ha debutado con su nueva camiseta. No ha sido por falta de ganas del entrenador. Si algo ha necesitado Siviero es un central de garantías, capaz de darle un nuevo aire a una defensa un tanto lenta y confusa, que ha fallado más de lo esperado en el inicio de la competición siempre que ha tenido delante a jugadores rápidos y explosivos.
Catalá no comenzó jugando. Mauro y Jorge fueron los titulares. El primero se lesionó, pero la vacante en la defensa también pilló lesionado a Catalá. Ya recuperado, ha viajado con el equipo. Nadie sabe si será titular porque no tiene ritmo de competición, ni está al cien por cien. Con Tagliafico en el lateral izquierdo y con Carrasco en Murcia al no haber entrado en la convocatoria, parece que el compañero de Jorge saldrá de la pareja formada por Catalá y Óscar Sánchez. Uno de ellos será titular, el otro esperará su turno en el banquillo, pero juegue quien juegue, ambos tendrán la misma misión: evitar los goles de un Numancia que es de los menos realizadores de la categoría.
Tiene serios problemas delante de la portería rival. Solo ha marcado tres tantos. Sus números en cinco partidos solo los igualan los equipos que están en puestos de descenso, Hércules y Guadalajara. Sin embargo, no está en la zona peligrosa porque tampoco recibe goles. Solo tres veces ha visto el balón entrar en su portería. El Real Murcia, que ha marcado nueve, ha encajado ocho, una cifra demasiado alta si quiere volver a meterse entre los seis primeros de la clasificación.
Volver a escalar el terreno desandado es el segundo objetivo de esta semana. Los grana estuvieron entre los mejores tres jornadas, pero la falta de victorias en los dos últimos partidos lo empujaron al puesto noveno de la clasificación. Con todos los partidos ya disputados y pendiente el choque de Los Pajaritos para cerrar la jornada en Segunda, solo la victoria puede llevarlo entre los mejores.
Para conseguirlo, el Real Murcia promete, además, espectáculo. Es difícil encontrar a otro equipo en la categoría que acumule tanto talento en la segunda línea. Con Matilla, Nico Martínez, Emilio, Jonathan o Sutil el Real Murcia necesita jugar la pelota, tener la posesión y apostar por el juego de toque. A falta de un gran delantero centro todos aportan goles y profundidad en el juego. Ese es uno de los puntos fuertes del equipo de Siviero y el entrenador lo tiene claro: «Para ganar tenemos que arriesgar desde el primer minuto y llevar la iniciativa», dijo en su rueda de prensa anterior al partido.
Será un examen de concentración en un campo pequeño, en el que no es fácil ganar. La prueba como visitante se volverá repetir la próxima semana, ya que el Real Murcia tiene dos salidas seguidas, la del sábado contra el Xerez, en el estadio Chapín.
Antes tendrá que verse las caras con dos exjugadores grana. Natalio y Julio Álvarez juegan ahora en el Numancia. Su equipo lleva tres jornadas sin conocer la victoria y, lo que es peor, sin ver puerta.
La derrota en Jerez (2-0) y los empates ante Recreativo de Huelva y Mirandés -sin goles- hacen que el compromiso contra el Murcia pueda marcar la trayectoria a corto plazo del club soriano, lo que eleva sus necesidades y la tensión de un choque de dos plantillas separadas solo por dos puntos y con objetivos muy parecidos.



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