
Siviero sabe que la forma de poder derribar el sistema de juego del Córdoba, basado en tener el balón y obligar a su rival a defender, es hacerle daño en el centro del campo e impedir que sus hombres de creación estén cómodos en la Nueva Condomina. Ya quedó claro la pasada temporada cuando el Córdoba de Paco Jémez, con un hombre menos, acorraló al Real Murcia de Iñaki Alonso y pese a los dos goles de ventaja del equipo grana y estando en inferioridad, mereció llevarse de Murcia algo más que una derrota por 2-1. El Córdoba, pese al cambio de entrenador y la marcha de algún jugador clave, quiere mantener su apuesta ofensiva y salir en Murcia como el pasado año, a por los tres puntos.
Por eso el técnico argentino del Real Murcia está escondiendo sus planes de cara al partido que mañana enfrentará al Real Murcia y al Córdoba en la Nueva Condomina y que será el estreno en el fútbol profesional de Siviero. De hecho, los dos últimos entrenamientos que ha realizado el Real Murcia han sido a puerta cerrada y en la Nueva Condomina, lugar inaccesible para los curiosos y para los espías llegados desde la ciudad califal. El entrenamiento de ayer, incluso, lo programó el de Santa Fe a las ocho y media de la tarde, un horario casi similar al del choque de mañana.
Siviero no quiere dar pistas y no ha querido desvelar si jugará finalmente con uno o con dos delanteros, que son los dos dibujos que ha utilizado durante la pretemporada y sus bazas para derrumbar el centro del campo cordobesista con López Silva, López Garai, Dubarbier o Abel Gómez como principales baluartes. Analizando la pretemporada de ambos equipos, el Córdoba está más hecho, mientras que el equipo grana aún no ha mostrado su verdadero potencial.
Un enganche
Por eso Siviero guarda un as en la manga para contrarrestar la calidad del Córdoba en la medular y pasa por colocar a un pivote por delante de la pareja de centrales y por detrás del centro del campo, que consiga sacar el balón con claridad para no abusar del pelotazo, un comportamiento que le daría la posesión al Córdoba. De hecho, este sistema fue utilizado por Siviero en Albacete en el último partido de pretemporada del equipo grana. El técnico argentino del Real Murcia colocó en la primera mitad a Acciari por delante de los centrales y a Matilla y al canterano Eddy en el doble pivote. Eso sí, hasta la salida de Nafti por Acciari en el minuto 57 de partido, el Real Murcia no se encontró cómodo ya que el argentino no se entendió muy bien con sus compañeros en la medular.
Matilla, que brilló a un gran nivel en la segunda parte del Carlos Belmonte, parece un jugador inamovible para Siviero en este sistema, mientras que la presencia del tunecino Nafti también fue fundamental en Albacete y se antoja clave en el nuevo Real Murcia. Siviero se plantea ahora cuál es el complemento ideal para este entramado formado por Matilla y Nafti y se tiene que decantar por Acciari o por Eddy, el canterano que mejores sensaciones ha dejado en la pretemporada y que ha demostrado buen desplazamiento de balón, precisión y capacidad para presionar arriba con intensidad junto al único delantero de este sistema.
Si Siviero apuesta por este 4-1-4-1, Nafti, Acciari y Matilla tendrían hueco en el mismo 'once', al igual que el tridente formado por Nafti, Matilla y Eddy, si deja a Acciari en el banquillo. La opción de jugar con Eddy en vez de Acciari le daría más capacidad para presionar arriba y más derroche físico al equipo grana, aunque le restaría kilos de experiencia en el manejo de situaciones propias del juego. Si Siviero se decide por los tres pivotes puede contrarrestar la acumulación de hombres en el centro del campo y la sola presencia de un punta con la apuesta por dos extremos puros capaces de revolucionar las bandas y que hagan a su equipo más vertical. Y los hombres elegidos en este caso serían Paco Sutil y Nicolás Martínez. El argentino, que aún no está para noventa minutos, participó de forma activa en Albacete.




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