El Almería dejó bien claro ayer ante el Real Murcia la importancia de conjuntar un bloque a unas semanas vistas de que comience la competición y la importancia de acoplar a jugadores que llegan nuevos a una filosofía y a un club con tiempo suficiente para asimilar todos los sistemas y encontrar un lugar en el terreno de juego. Los Samper, presentes ayer en la grada del campo principal de La Manga Club, comprobaron a su vez lo arriesgado de dejar todos los fichajes para el final y esperar prácticamente al inicio de la competición para ensamblar un bloque que debe, en teoría, estar con los que deben luchar por ascender.
Por lo visto ayer, el equipo grana está dos o tres pasos por detrás que el almeriense y debe correr mucho para que al principio de temporada no se marquen ya diferencias respecto al grupo de equipos potentes entre los que estará el propio Almería ,como el Villarreal o el Sporting. Porque ayer se vio a un equipo en construcción que con casta y coraje pudo mantener a raya a su rival durante treinta minutos pero que se desfondó futbolísticamente en la segunda parte, y no pudo acercarse en el marcador. Y eso que el primer cuarto de hora fue del Real Murcia, dejando las mismas sensaciones que contra el Maccabi de hace cuatro días. Metió al equipo de Javi Gracia en su campo e intento siempre salir con el balón controlado. Hasta que Charles cazó un balón aéreo y se lo metió por la escuadra a Alberto con un cabezazo imparable.
Entonces el equipo de Siviero comenzó a dudar pero tiró de la casta de Kike, los detalles del canterano Eddy y la fuerza de Nafti para empatar el partido. Kike, que había estrellado un cabezazo contra el larguero, metió la segunda que tuvo por toda la escuadra. Un gol espectacular que fue celebrado por el delantero y por la grada como si fuera uno de Liga. Kike ponía punto y final a un suplicio que ha durado un año y que, seguramente, le habrá hecho crecer como futbolista.
Pero el golazo de Rafita un minuto después acabó con las ilusiones del Real Murcia. Acabó dominado por el Almería en la primera parte, y no supo escapar de su tela de araña en el segundo. El gol de Aarón a los quince minutos sepultó al equipo grana, que solo contó con un fuerte disparo del canterano Higinio como ocasión más clara a pase de mario Marín. El Real Murcia corrió detrás del Almería y ni la entrada de Chando, Emilio o Molinero reactivó a un equipo que no encontraba la forma de hacerle daño a un equipo letal arriba, seguro atrás y bien fortalecido en el centro del campo. Chando, que entró en la segunda parte, solo protagonizó una jugada de peligro y que acabó en un gol anulado por mano del delantero balear. El 1-4 de Chumbi cerca del minuto noventa dio por finalizado un partido que demostró que el objetivo de ambos equipos es el mismo, pero los mimbres con los que cuentan ambos entrenadores, de momento, no.
Matilla llegará hoy
Los fichajes que está reclamando Gustavo Siviero comenzarán a llegar a partir de hoy. El primero será Javier Matilla, que tiene prevista su llegada a La Manga Club esta noche. Los dos siguientes en llegar a Murcia serán los argentinos Nicolás Martínez y Mauro Dos Santos, que tienen previsto aterrizar en Madrid el martes. El resto de las carencias que tiene el equipo grana irán solucionándose con el paso de los días. Las negociaciones con Saúl Berjón, extremo polivalente que militó en el Alcorcón, están muy avanzadas. Algo más fría está la posibilidad de que el equipo grana incorpore al central Jonathan Vila, del Celta, o Gastón Sangoy, delantero del Sporting que ha entablado conversaciones con el Real Murcia en los últimos días.




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