Los casi quince años de Jesús Samper en el Real Murcia han dado para mucho. Ascensos y descensos, el nuevo estadio, idas y venidas con un concurso de acreedores y un sinfín de futbolistas, unos pasaron por el club con éxito y otros, no tanto.
Son muchos los sudamericanos que han vestido la camiseta del Real Murcia en estos años, con diferente suerte. La llegada de José Luis Acciari un mes de enero fue todo un acierto. El futbolista es uno de los ídolos del equipo grana de los últimos años.
Pero quizá, cuando se piensa en argentinos, lo primero que a todo aficionado se le viene a la cabeza fue el fichaje de Tonelotto, Figueroa, Meloño y Maciel por 300 millones de las antiguas pesetas. El Murcia los compró a Almagro en la que fue la mayor operación del equipo grana hasta ese momento. Tonelotto terminó en el Algeciras tras pasar un calvario en el Real Murcia ya que cada vez que jugaba la afición le pitaba. Con la camiseta grana no pudo triunfar.
Figueroa y Meloño volvieron a San Lorenzo de Almagro y Maciel, el mejor de todos, llegó a Murcia en pretemporada y regresó a Argentina a los pocos días porque no le gustó lo que vio.
Volvió un año después de ganar la Liga Argentina con Racing de Avellaneda, ascendió a Primera con el Murcia a las órdenes de David Vidal y tras el descenso a Segunda salió otra vez por piernas para jugar en el Mallorca.
Pero hay más. La 'Pulga' Quintana también vivió un calvario en el Real Murcia ya que llegó con la vitola de estrella y no pudo cuajar una buena temporada con ninguno de los entrenadores con los que trabajó.
Otro fracaso fue el de Aureliano Torres. Jugó poco, nunca se identificó con la ciudad ni con la afición, vistió la camiseta grana en una temporada difícil marcada por el descenso. Unos años después se le ha visto con la camiseta de internacional de Paraguay jugando la Copa América y partidos de las fases previas del pasado Mundial de Sudáfrica, lo que deja bien a las claras que el Real Murcia no es una plaza fácil para triunfar.
La llegada de jugadores sudamericanos ha estado marcada además por anécdotas. No solo la marcha por sorpresa de Maciel acaparó la atención de los medios y la afición. Fueron muchos los que aseguraron que José Luis Acciari llegó demasiado flaco al Real Murcia, precisamente cuando Argentina estaba en pleno 'corralito', mientras que el fichaje del delantero Juárez levantó los comentarios contrarios: parecía pasado de peso.
Juárez llegó en el mercado de invierno junto a Hurtado para reforzar a un equipo que descendió de Primera y al terminar la temporada se marcharon. Otros futbolista, como 'Pipa' Gancedo, pasaron sin pena ni gloria.
Llegar a conocer quién los trajo, a quién correspondían sus derechos y si el Murcia ganó o perdió es casi imposible. Un ejemplo. En el año 2002 Samper vendió los derechos de Maciel, Luis Tonelotto, Meloño, Quintana y Figueroa a una empresa uruguaya que pagó por los cinco jugadores 3.548.244 euros, o al menos eso dicen las cuentas del club. Fuera de esta operación se quedó Acciari cuyo pasé perteneció al Real Murcia y al San Miguel, club de Argentina del que procedía.



Canal Grana