Canal Grana
Se esperaba la llegada de Jesús Samper después del descenso. Había expectación ante su anunciada visita al alcalde de la ciudad y su reunión con el grupo socialista en el Ayuntamiento de Murcia. Y se aguardaban, también, sus primeras decisiones. Y todo salió como cabía de esperar, el día y a la hora en que él decidió, que en esto de llevar la batuta, Jesús Samper es un Zubin Mehta o un Barajan de primer orden.
Y llegó Jesús. Y dejó bien claro que ni vende el Murcia ni acepta imposiciones de nadie. Y manifestó que sólo él decidirá el presupuesto para esta temporada y que gastará lo que considere conveniente porque «el dinero sale de este bolsillo o de este otro» (o sea, del bolsillo de Samper). Y si alguien esperaba de él una actitud humilde y receptiva, se apresuró a disipar tal supuesto y anunció al Ayuntamiento que no está dispuesto a compartir el uso del nuevo estadio con nadie, advirtió de que no quiere ser un «okupa», recordó que se gasta 600.000 euros (100 millones de las añoradas pesetas) y amenazó con llevarse el equipo (aunque no dijo a dónde)
Sí. Así como suena. «Si me obligan a compartir el uso del campo, sintiéndolo mucho, me llevaré el equipo». Y lo cierto es que puede hacerlo, porque el equipo es suyo.
Y si todo esto y alguna que otra descalificación se las dedicó al poder constituido en el séptimo ayuntamiento de España, a la oposición la menospreció resumiendo su preocupación a que «le habían pedido una mejor ubicación en el palco». Cuanto más débil está el Murcia, más fuerte se siente Samper, cuanto más se equivoca, más se ufana, cuando peor es la situación, más se crece.
Por eso, tras dejar bien claro que en el club sólo manda él y que la cosa va para largo (o sea, mientras a él le plazca), decidió hacer tabla rasa con tres técnicos, mandándolos al paro, y valorando al alza a su director general, lo ha encumbrado a otros menesteres y a tareas de mayor enjundia en sus empresas, donde el Murcia es vagón de tercera clase. Y, como se halla en posesión del poder supremo, ha suprimido los cargos de director general y de director técnico, recobrando el cargo de gerente con el que ha premiado la fidelidad de su anterior jefe de prensa. Y a la hora de nombrar presidente del Real Murcia, se ha saltado todas las peticiones y consejos y ha vuelto a designar a su fiel ex empleado, al hombre de su plena confianza que se trajo a Murcia, sin importarle si le gusta el fútbol, si quiere un poquito al Murcia y si cuenta con el afecto de los murcianos. No tengo ánimo de ofensa cuando afirmo que Samper, más que propietario, es el amo de la finca y nombra capataz a quien estima oportuno. Lo suyo es el poder omnímodo, sin concesiones de ninguna clase, sin diálogo, sin oír siquiera a quienes le acompañan en un consejo donde no hay más voz que la suya.
Y, para que no haya la menor duda, también en lo deportivo se alza hasta el podium supremo de las decisiones. No ha nombrado aún técnico alguno. Pero nombrará a quien él quiera. Le han pedido que murcianice al equipo, pero las autoridades que se lo han pedido olvidaron que es él el único dueño de sus decisiones. Que él esta por encima del bien y del mal y que, en cuestiones técnicas, después de decir dónde debía jugar un futbolista sin sitio, de reírse porque había colocado a Pedro León a unos despistados de Valencia, luego de asegurar que no se descendería, y tras afirmar que «si no se perdía en Sevilla, el Murcia permanecería», Samper ha decidido que sólo él fichará. Él, y sólo él, decidirá quienes han de componer la plantilla. Él y sólo él ordenará lo que ha de ser el equipo, aunque parece que no será él, sino alguien que él designe, quien se siente en al banquillo.
Descendido a la categoría donde encontró al Murcia, pero con una deuda monumental, Samper no se ha debilitado un ápice por la caída al abismo. Al contrario. He venido a Murcia para leerles la cartilla a unos cuantos, para dar órdenes inapelables y para hacer del club su moderno Versalles, donde ejerce su poder omnímodo como el Rey Sol, disipando cualquier duda, como si recordara
«El Estado soy yo»
© LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL).
Registro Mercantil de Murcia, Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción 1ª
C.I.F.:B73096802.
Domicilio social en .Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia.
Correo electrónico de contacto internet@laverdad.es
Copyright © .La Verdad Digital, S.L. (Sociedad Unipersonal)., Murcia., 2008. Incluye contenidos de la empresa citada, del medio La Verdad, y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Publicidad | Mapa
web | Aviso
legal | Política
de privacidad
Master
El Correo | Visitas a La Verdad