El Real Murcia se acuesta una jornada más en puestos de descenso. Los granas pierden así una oportunidad de oro para adelantar a dos rivales directos como el propio Huesca y el Cádiz. El buen juego de los de José González no bastó para imponerse a un rocoso Huesca que supo administrar la posesión del balón en la segunda parte.
Iniciaba el encuentro el Murcia con una atípica indumentaria negra. En la primera hora de juego, el encuentro sólo tuvo un dueño. Los de José González tocaban fácil y bien y disponían de varias ocasiones para adelantarse al marcador, entre ellas, un balón al palo de Chando, tras una galopada de Escudero, y un disparo de Natalio desviado por un rival. Sin embargo, una cadena de fallos defensivos propició finalmente el tanto local al rematar Corona en el segundo palo después de que Helguera peinara un saque de esquina. Tras el gol, Chando perdonaba el empate al fallar un mano a mano con Doblas. No obstante, el gol local daba aire a los oscenses, que empezaban a desarrollar un juego más práctico eficaz y hacían emplearse a fondo a Elía en un par de ocasiones.
Los murcianos han comenzaban la segunda parte con un cambio de equipación, sustituyendo la indumentaria negra del inicio por la tradicional camiseta roja. No obstante, esta decisión no contribuía a mejorar la situación de los granas, que salían un tanto dormidos ante un Huesca que, por contra, parecía haber espabilado. Los de José González, muy fallones de cara a puerta, desaprovechaban varias ocasiones que bien hubieran podido cambiar el signo del choque. Por su parte, los oscenses también han daban algún susto más, especialmente, con un gol en la meta grana anulado finalmente por el árbitro. Al final, el partido se ponía muy cuesta arriba para los murcianistas que no conseguían desbordar a un conjunto ya bastante bien asentado. El encuentro acabó con polémica, tras la expulsión del oscense Dorado, por un posible codazo.





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