Dani Aquino no pasa por su mejor momento. No está lesionado ni ha perdido el talento que le hace destacar como el futbolista con más proyección de la plantilla grana. Lo que a Dani Aquino le falla es la cabeza, su capacidad para concentrarse y centrarse en lo verdaderamente importante. Hace dos semanas que no entra en la lista de dieciocho convocados. El motivo es única y exclusivamente su falta de compromiso con su propia carrera profesional y con las necesidades que el fútbol de alto nivel requiere de todos aquellos que pretenden triunfar.
Dani Aquino lleva dos semanas fuera del equipo por falta de concentración. / M. BUESO
Dani Aquino no pasa por su mejor momento. No está lesionado ni ha perdido el talento que le hace destacar como el futbolista con más proyección de la plantilla grana. Lo que a Dani Aquino le falla es la cabeza, su capacidad para concentrarse y centrarse en lo verdaderamente importante. Hace dos semanas que no entra en la lista de dieciocho convocados. El motivo es única y exclusivamente su falta de compromiso con su propia carrera profesional y con las necesidades que el fútbol de alto nivel requiere de todos aquellos que pretenden triunfar. Unos aseguran que lo han visto a altas horas de la madrugada por los bares de Murcia, pero ésta no es la causa principal de su ausencia del equipo. Aquino puede dar mucho más de sí mismo al equipo y, por ahora, no lo está haciendo. Por suerte, en el banquillo y como entrenador tiene a José Miguel Campos, quien lo conoce muy bien ya que lo ha dirigido en el equipo filial. Campos le quita importancia a la situación del futbolista, pero está haciendo todo lo posible por recuperarlo e incorporarlo a la plantilla. Ya ha hablado varias veces con él, ha intentado hacerle razonar y ayudarle a que ordene su vida, su cabeza, y a que las críticas externas, tanto de la prensa como de los aficionados (recibió pitos en el último partido en Nueva Condomina) no le afecten en su trabajo y en su motivación. «Aquino ya sabe lo que pienso y es lo suficientemente adulto y maduro para superar estas cuestiones», explica el entrenador, quien añade que «he hablado con él pero no se le puede dar un trato especial o diferente, ahora tiene que ser él mismo, con la ayuda de sus compañeros de vestuario más veteranos, el que siga adelante y vuelva a dar el nivel que tiene». José Miguel Campos ha intentado quitarle importancia a las ausencias de Aquino de la convocatoria y pasa por alto los rumores de sus salidas de madrugada. Campos no quiere centrarse en nadie y da unos consejos generales que valen para cualquier miembro de su equipo: «De lunes a miércoles los jugadores pueden salir con sus amigos o con sus novias. No pasa nada por estar a la una y media o a las dos de la mañana tomando una coca cola o una cerveza, pero a partir del miércoles hay que estar centrado en el trabajo y en el partido hasta el fin de semana». Esta disciplina no incluye los bares de copas: «No, no, yo no he dicho que puedan estar tomando copas, sólo me parece bien que estén un rato en un sitio tranquilo rodeados de las personas que ellos elijan». Además de este requisito básico, que incluye dormir las horas prudenciales para estar descansado, Campos lleva un control estricto de la alimentación y del peso de sus futbolistas. Varios jugadores se pusieron una dieta más estricta para perder peso. Aquino no está ajeno a esta disciplina. Comer bien, dormir al menos ocho horas, no salir de copas y centrarse en los entrenamientos para rendir al máximo. Campos se lo ha explicado en varias ocasiones y lo ha motivado para superar las críticas. A partir de ahora la pelota está en los pies del jugador con más talento de la plantilla grana.